Mañana llegan a Honduras 16 náufragos del crucero italiano
Última actualización el Lunes, 29 de Noviembre de 1999 18:00 Escrito por Marvin Viernes, 20 de Enero de 2012 17:35
Tegucigalpa, Honduras
Dieciséis náufragos hondureños, miembros del crucero Costa Concordia, llegarán mañana sábado en distintos vuelos al aeropuerto Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula, y esta noche arribará solo Rolando Argueta.
Los 17 hondureños recibieron ayer sus salvoconductos para el viaje de regreso a Honduras.
El crucero Costa Concordia se accidentó el pasado fin de semana en las costas italianas.
Certifican a 3,000 marinos
Ayer fue su último día de clases para recibir la certificación como marinos hondureños.
Desde muy temprano, 17 jóvenes participaron en el último módulo que los acredita como marinos para trabajar legalmente en cualquier barco en el mundo. Al año, unos 3,000 marinos obtienen la certificación de la marina mercante.
El accidente del Costa Concordia el pasado fin de semana ha resaltado su labor, ya que 17 náufragos de la tripulación son hondureños y desarrollaron su labor con heroísmo al ayudar en el rescate de los pasajeros del crucero accidentado.
Hace quince días llegó a Tegucigalpa Julio Eduardo Molina, originario de La Lima, Cortés. A sus 21 años ha decidido embarcarse aprovechando sus conocimientos de inglés, su soltería y necesidades económicas. “Quiero ser marino para tener mejor vida y mejor futuro porque se gana buen dinero. Me gradué de diseño gráfico y por el inglés he trabajado en call centers. Pienso que es más fácil embarcarme”.
Junto a Julio hay 17 marinos más que acaban de obtener su certificación extendida por la Dirección General de Marina Mercante y aprobada por la Organización Internacional Marítima, OIM. Solo Honduras y Panamá pueden extenderlos en la región. “El entrenamiento es pesado y gracias a Dios ya hemos concluido el curso básico y debo sacar otro que se llama control de multitudes, que lo piden también, cómo manejar en caso de emergencia a los pasajeros”.
Orgullo marino
El nuevo marino dijo que se siente orgulloso de provenir de una familia de marinos. “Me dicen que es una bonita experiencia, se trabaja duro y se extraña a la familia bastante, pero es un sacrificio necesario. Tengo dos primos embarcados. Con lo que pasó en Italia, lo primero que se me vino a la mente fue la gran actuación de los hondureños. Nos preparan para actuar en cualquier emergencia. La valentía se dio sin necesidad de capitán, que abandonó el barco cobardemente. Ellos tomaron la iniciativa. Uno actúa de acuerdo con lo que el capitán dice”.
Ahora, Julio y 16 hondureños más cuentan con los conocimientos básicos que necesita un marino para zarpar en un barco en el sector turístico, petrolero o de los químicos. Julio sacará dos cursos más, de control de crisis y de control de multitudes, para llenar los requisitos y embarcarse en un crucero.
Entre los 17 marinos se destacó Ericka Lanza, originaria de Tegucigalpa y con varios años de trabajo en cruceros privados. A Ericka la aconsejaron sus jefes que viniera a Honduras a sacar los cursos para obtener el certificado y trabajar legalmente en cualquier embarcación. Ericka debe embarcarse en febrero próximo.
“Mis compañeros están esperando una oportunidad. Mi caso es distinto. Ya tengo el trabajo en un yate privado”.
Hondureños calificados
El coordinador del centro para marinos de Tegucigalpa, Noel Bustillo, dijo que es un orgullo que los marinos hondureños se hayan destacado; lamentablemente fue en el accidente del Costa Concordia en Italia.
“Por estas escuelas de la marina mercante todos ellos han pasado y aquí aprenden lo básico para ser marinos. Aquí es el comienzo y después el seguimiento lo continúan las compañías que los contratan. La mano de obra de los hondureños está calificada”, explicó Bustillo.
La marina mercante da al año varios cursos para los que deseen enlistarse como marinos. Para los nacionales, el curso vale 1,040 lempiras y para los extranjeros, 1,084. “El curso básico dura quince días, pero hay otros cursos para marinero de cubierta, de máquinas, control de multitudes, control de crisis, manejo de embarcaciones, incendio avanzado, buques petroleros, ‘quimiqueros’, caseros, navegación costera, navegación celestial, estabilidad y maniobras”.



